¿Preparado para despertar?
Primero de todo, tantos significados e interpretaciones como personas hay en el mundo, pero un cosa está clara y es que, la única sensación que acabamos experimentando todos en el desarrollo de la esencia es la felicidad interior, el bienestar y la paz mental, que vienen de la mano.
Ese poder está dentro de ti pero aún no ha salido, está en lo más hondo de tu ser pero, tengo una noticia: estás a un paso de intentar sacarla.
Ese poder está dentro de ti pero aún no ha salido, está en lo más hondo de tu ser pero, tengo una noticia: estás a un paso de intentar sacarla.
Por lo tanto, la esencia se es, no se tiene, se siente, se logra trabajando el autoconocimiento y cuestionandose el por qué de la forma en la que pensamos, sentimos, vivimos y nuestras relaciones con los demás.
La esencia no se encuentra afuera, en nadie; la esencia es, personalmente, el momento exacto en el que aprendes y comprendes al cien por cien, que uno mismo es responsable de toda su vida y de que uno mismo tiene el poder de cambiar las cosas y transformarlas. Te sientes uno con el universo, y cuando empieza a dejar de existir el vacío interno que estábamos sintiendo porque nada me hacía feliz y empezamos a sentir quietud mental y bienestar con nosotros mismos.
El proceso de la esencia es, decidir dejar la carrera de artes escénicas, dejar de interpretar el papel de víctima (aparte de que no eres remunerado, te perjudica espiritualmente), para dedicarte a florecer tu verdadero papel en el mundo.
Dejemos de tener una visión de afuera hacia dentro, de que la gente me hace “cosas” y yo sufro, y empecemos a ser conscientes de que todo lo que hay afuera de mi es simplemente un reflejo de lo que soy por dentro, de la pobreza o riqueza mental y emocional interior.
Empecemos a trabajar en nosotros mismos, tomemos esta faena como un propósito de vida, marcando un objetivo, de únicamente no dejarnos de lado y escuchar nuestro interior. De ir aprendiendo cada día de lo de afuera para comprender el mundo y a uno mismo, y ofrecer lo mejor de cada uno al mundo.
Cuando menciono aprender de lo de afuera, es básicamente, fijarse en lo que sucede para darle la vuelta, y en vez de ver una situación como un problema, verlo como un empujón que nos da la vida para aprender de eso, porque llegó el momento de subir de nivel y avanzar.
Reemplacemos “problema” por situación X, suceso X.
Al hacer esto, ya no te enfocas en el hecho como algo negativo, sino como el hecho que es sin más, una situación neutra, que carece de significado, no viene etiquetada como “problema”, “desastre”, “desgracia”, a menos que en nuestra mente se lo pongamos.
Al hacer esto, ya no te enfocas en el hecho como algo negativo, sino como el hecho que es sin más, una situación neutra, que carece de significado, no viene etiquetada como “problema”, “desastre”, “desgracia”, a menos que en nuestra mente se lo pongamos.
Darse cuenta que la verdadera magia la podemos hacer nosotros cambiando nuestra interpretación sobre las cosas y las personas. Una vez empezado este camino, no hay vuelta atrás.



Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar(Disculpas, he tenido que hacer una corrección)
EliminarCuesta hacer conscientes ese tipo de etiquetas ante algúnas situaciones, pero mas aún ver el aprendizaje que hay detrás y te hace avanzar una vez superes ciertos "obstáculos"... Me han gustado tus palablas!
ResponderEliminarGracias,vecino!
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