Te presento: eres tú y somos todos.

Nacemos escritos, programados, diseñados, estructurados, el ser humano inevitablemente necesita un orden en su vida para lograr un propósito.

Una vez nacemos, nos cuidan, nos crían, somos pequeños y no sabemos nada, nos guían, vamos al colegio, recibimos una educación, y cuando llega la edad que en teoría, (y digo en teoría porque en la práctica no es así), sabemos o, debemos saber cómo manejarnos a nosotros mismos sin ayuda de nadie, empezamos a tomar decisiones para nuestro futuro, intentando buscar una seguridad donde acomodarnos.


 

Llega esta nueva etapa donde saber lo que queremos realmente sin influencia de nadie, se hace difícil, para unos más que para otros.
Hay personas que toman decisiones al momento con una visión de futuro, una meta, un logro...
y hay otros que no logran decidirse qué camino seguir, confusos. 

 
 

La situación es que, llegamos a un punto ya con un molde mental establecido, unas creencias, unos hábitos, un estilo de vida, una forma de pensar común, siguiendo el hilo de lo preestablecido.

 

Damos por hecho que lo que pensamos es ni más ni menos lo que pensamos, lo que es, lo correcto, ni siquiera se nos pasa por la cabeza cuestionarnos por qué pensamos de la forma en la que lo hacemos, y el exterior, siempre ha de satisfacer nuestras necesidades humanas. 

Lo de afuera, es decir, todo lo que no soy yo, todo lo externo a mi (mi familia, mis amigos, mi pareja, mi trabajo, las situaciones, las relaciones, el mundo...) siempre me tiene que contentar, porque lo más común es pensar que si todo eso no me causa felicidad, no hay nada más que lo pueda hacer. Cuando lo de afuera no me satisface, no me contenta, no sale como espero, me enfado, me decepciono, me frustro, y así toda la vida.

 

Sin embargo, este no es el camino.


Cada uno es responsable de las decisiones que toma, y tampoco hay que culpar a nadie de no habernos enseñado nada, no lo sabían, y cada uno lo hace lo mejor que sabe y puede.
¿Y si tú das con el conocimiento en el momento oportuno, ¿por qué no profundizar más? 

Más allá de todo lo que se supone que es moralmente y éticamente correcto y está bien, está nuestro camino en la vida, el que caminamos con cada paso que damos.

 

Entonces... ¿qué hay más allá de todo esto? 


¿Es hora de despertar y buscar en mí las respuestas y mi propia felicidad?

Comentarios

  1. Vivimos en una sociedad de estrés donde no nos cuestionamos la fuente de nuestros pensamientos...😔 Buen post, sigue así!

    ResponderEliminar
  2. Vivimos en una sociedad de estrés donde no nos cuestionamos la fuente de nuestros pensamientos...😔 Buen post, sigue así!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario