¿Han diseñado tu camino o lo diseñas tú?

 ¡Por fin! ¡Ha llegado el día en el que me conozco!
Conozco un 0,000001% de lo que no soy, y lo que soy, lo descubro cada día. Y quizá ese 0,000001% dentro de un tiempo de lo que no soy ahora, pasa a ser un sí lo soy. O sea, que todo es una incertidumbre y no sabes nada.

Lo que sí puedes saber es que en el camino en el que estás es en el que tienes que estar ahora, aunque te digan que por ahí no, que por allá deberías intentarlo, que por el otro lado ni se te ocurra, y todo en el debido momento en el que los demás te digan y crean que es correcto y oportuno. En ese momento su energia empieza a calar por los límites que no te impusiste, que no conocías en el momento, de saber realmente que ese 100 por cien de conocimiento que tienes sobre ti, es que solamente tú sabes cómo y cuando guiar tu camino. No siempre lo puedes controlar, pero a partir de los sucesos puedes guiarlo hacia donde tú creas conveniente.

La familia te influye, la sociedad, los amigos... absolutamente todo está hecho para que te cale en tu cabeza y sigas el mismo camino de todos, el que está hecho, y veas que tienes un problema, que eres diferente, que no encajas, que estás perdido, que has perdido tiempo de tu vida, que no hay nada que se ajuste a ti, y esa seguridad empieza a desvanecerse y empieza la desmotivación.

El sistema está creado y creen que han diseñado humanos programados, lo que no saben es que hay un porcentaje de esos humanos que van a engañar al sistema, y con el sistema me refiero a todo lo que entra dentro de éste, desde los de más arriba, hasta tu forma de alimentarte.

Van a engañar al sistema desde dentro, pero desde el interior de uno mismo. Lo van a engañar de la forma más sana que pueda haber: aceptándolo. Desde fuera uno parece que es uno más de los programados, pero interiormente, está escogiendo su propio camino y siendo muy consciente.


Ahora mismo, si nadie hubiese opinado nada acerca de cómo guiar tu camino, ¿cómo te sentirías?
 

En el momento que tienes un pensamiento en tu mente, o un pensamiento ajeno, da igual que sea negativo o positivo, en ese momento sucede algo en tu cerebro que va a hacer sentirte y realizar una acción en base a eso.
La ley de causa y efecto y la ley de atracción, para mi van de la mano, de hecho, como consecuencia de la ley de causa y efecto, se da la de atraccción, ya que tú atraes lo que eres/sientes, pero tú siembras esa imagen y ese pensamiento sobre ti previamente y eso te hace sentirte de una forma. Si todo el mundo opina sobre ti, tienen una imagen de ti, te la crees tanto que al final crees que eres eso.

Cuando abres una puerta en tu camino, sin expectativas, simplemente la abres para descubrir y conocerte, partes de la base del desconocimiento pero también de la curiosidad, y puede entrar tanto lo gratificante como lo frustrante.
 

 


 

Si dejas que entre lo negativo, por la puerta pasarán opiniones, frustraciones, creencias, miedos, comparaciones... Empiezas a creerte lo que los demás creen que deberías hacer (que no es lo que tu quieres hacer), te entra el miedo, la inseguridad... al final, te cansas y te rindes y te desinteresas por buscar esas oportunidades, por sentarte en la silla y buscar por internet cualquier cosa que pueda aportarte conocimiento, y si lo haces, te aburres rápido porque ya vas condicionado con "el deber". Aquí entras en el bucle, plantas la semilla que son los pensamientos que te crees, empiezas a ser eso, y el efecto, el resultado que recibes es que al final acabas por no encontrar nada y posponerlo todo, dándole de comer a todas esas creencias.
 

Si dejas que lo positivo entre, recibirás oportunidades, conocimiento, estudios para formarte... Empiezas a pasar tu tiempo buscando todo eso, si es un trabajo pasas tiempo en internet buscándolo, por lo tanto tienes más posibilidades de encontrarlo a que si no te hubieras sentado en la silla y hubieras buscado. Estás poniendo esa semilla que dará fruto, aquí la ley de causa y efecto.
Tienes clara una cosa, y es que quieres encontrar algo, no sabes cómo ni cuando pero sabes que lo estás haciendo y eso ya te llena de satisfacción de que estás escuchando a tu guía interior.
 

 

No hay absolutamente nadie como tú que tenga un camino igual al tuyo, no hay nada ni nadie que tenga la fórmula ni la clave para influir sobre ti con una fuerza tan grande.
Formamos parte de un mundo diseñado, lleno de cosas y de gente que piensa, porque las personas somos muy fáciles de manejar en un estado completa ignorancia... a unos les va bien, a otros le va regular y otros van tirando. Pero, ¿son conscientes de eso?
 

Si lo único que sabes con certeza es que en tu camino sólo decides tú, te has dado todo el mérito y la fuerza que mereces, y eso te gratifica muchísimo. Cuando vibras en ese estado, vas a ver oportunidades, y no vas a dejar que entre tan fácilmente cosas que no van a aportarte nada. Cada uno guía su ruta, a veces las piedras nos las pone la vida y otras nos las ponemos nosotros, lo bueno es darse cuenta que puedes abrir los ojos y quitarla del medio de una vez. No por los demás, sino por ti. 

 

Abre las puertas y deja que entre lo que sea, pero límitate a escucharte. 

Atraes lo que piensas, piensas lo que atraes.




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