Querido 2019...

Estoy tremendamente agradecida y orgullosa por este grandísimo año lleno de aprendizaje, sabiduría y plenitud.
 

Ha marcado un antes y un después en mi camino... ha sido el despertar de la consciencia, la transformación del ser, la evolución interna que tanto anhelaba, me estaba esperando. 
Un año lleno de aprender a conocerme, de soltar resentimientos, de conocer mi esencia y trascender el ego. La búsqueda de lo desconocido, la búsqueda de la respuesta a la incertidumbre, a mis cuestiones, que al fin y al cabo, comprendí que la respuesta estaba en mí.
La visión de tantos reflejos en todas las personas conocidas durante 12 meses, que me mostraban todo lo que tenía por sanar y transformar, para lograr mi paz interior y la sanación de mis heridas internas.


Gracias al 2019, que aun por ser un número más en el calendario, no deja de ser un día más por el que debo agradecer el estar en este mundo, reconocer la belleza de éste y por estar orgullosa de mi misma por haber trabajado mi parte oscura, sacar todas las capas de miedo y ver que realmente esas capas estaban hechas de una tela opaca, donde debajo de toda esa opacidad se hayaba el amor que me anhelaba y anhelaba ofrecer al mundo. 

Gracias al universo por este aprendizaje, por la causa y efecto. Detrás de cada aprendizaje interno, creé una causa, y en consecuencia se hizo un efecto.
 

Gracias al universo por darme las herramientas necesarias para trascender mi parte oscura, por hacer consciente lo inconsciente y saber que soy la verdadera responsable y cocreadora de mi vida. Elijo libremente y con amor las decisiones en mi vida, perdono cuando es necesario y suelto, dejo ir la impureza. Elijo a las personas de mi vida conscientemente, las respeto, las amo y las integro en mi universo, ofreciéndoles todo el amor más puro y consciente que puedo y sé darle en el momento. 

Amo a las personas que me acompañan en este camino, y yo las acompaño a ellas.

Tomo las decisiones necesarias para llegar al lugar necesario para evolucionar. Creo belleza en el mundo espiritual y terrenal, belleza que desprendo desde mi esencia. 

Querido 2019, me quedo con lo que siento ahora.
Bienvenido 2020, voy a seguir estando agradecida por todo lo que va a venir, aunque aun no haya llegado. Lo hago lo mejor que sé y puedo. Mantengo mi compromiso con la vida, con seguir desprendiendo mi luz al mundo y seguir ofreciéndole todo lo que ella espera de mí, tengo mucho que ofrecer y dar. 





Comentarios

Entradas populares